Comparar tiendas web (1)
La naranja confitada se encuentra con las especias: Orange de Cannelle es una de las fragancias favoritas de MAISON BERGER, un perfume cálido y goloso donde la chispa de los cítricos y el jengibre se funde con la canela y la nuez moscada sobre un fondo ambarino y almizclado. Evoca mercadillos navideños, tardes de horno encendido y celebraciones en familia, pero funciona igual de bien como perfume especiado de diario durante los meses frescos del año en toda la casa. Pirámide olfativa festiva y bien construida: notas de salida de Jengibre y Naranja, un arranque chispeante y vivaz; notas de corazón de Haba Tonka, Nuez Moscada y Canela, el centro especiado que da nombre y carácter a la fragancia; y notas de fondo de Coco, Vainilla y Almizcle, que envuelven la composición en una dulzura sensual y duradera. Un equilibrio entre frescura cítrica y calidez especiada que se mantiene legible durante toda la difusión, de principio a fin. El gesto es sencillo y el efecto, doble: tras llenar la lámpara dos tercios con el embudo y dejar impregnar la mecha unos 20 minutos, encienda el quemador unos 2 minutos y sople la llama; la catálisis toma el relevo, sin llama, hasta que coloque el tapón. Este sistema 2 en 1 ayuda a neutralizar los olores de cocina, tabaco, mascotas o humedad, algo especialmente útil tras los asados y guisos de las fiestas, antes de perfumar el ambiente con naranja y canela. Formato generoso de 1 litro, listo para usar: aproximadamente 40 horas de uso catalítico y unas 160 horas de perfume en el ambiente según las condiciones, de sobra para cubrir el otoño y toda la temporada navideña con una sola recarga. Compatible con todas las lámparas catalíticas Lampe Berger y MAISON BERGER equipadas con quemador Maison Berger, se vierte directamente con el embudo, sin mezclas. La reserva perfecta para no quedarse sin perfume el día señalado. Ilumina el salón durante las comidas familiares, perfuma la cocina después de hornear y convierte la entrada en una bienvenida especiada para sus invitados. Fabricado en Francia por una casa fundada en 1898, es también un regalo navideño evidente para quien ya tiene su lámpara catalítica. Orange de Cannelle forma parte de esas fragancias que se esperan cada año, como las luces o el turrón: una tradición olfativa que se renueva con cada encendido en las fiestas.