LECHE LIMPIADORA FACIAL. Leche limpiadora calmante que limpia de forma profunda pero suave el rostro, cuello y escote, eliminando impurezas y maquillaje y preparando la piel para los tratamientos posteriores de la rutina facial PARA PIEL SENSIBLE. Especialmente indicada para pieles sensibles, delicadas o reactivas que necesitan un limpiador facial sin perfume y de fórmula sencilla; dermatológicamente testada para la limpieza diaria de mañana y noche CON ACEITE DE ALMENDRA BIO. Formulada con aceite de almendra dulce BIO y aceite de hueso de ciruela, ingredientes seleccionados para una limpieza delicada que cuida la piel sensible; fórmula vegana con certificación NATRUE RESPETA EL EQUILIBRIO DE LA PIEL. Su textura de leche suave ayuda a mantener y restaurar el equilibrio hidrolipídico durante la limpieza, dejando la piel limpia, suave y confortable, sin tirantez; también actúa como desmaquillante facial LIMPIEZA DE MAÑANA Y NOCHE. Aplicar sobre rostro, cuello y escote con las yemas de los dedos o un algodón, evitando el contorno de ojos, y aclarar con agua tibia o retirar con un algodón húmedo. Formato de 75 ml práctico
Amazon MarketplaceLeche limpiadora calmante formulada a partir de ingredientes naturales, que limpian suavemente la piel sensible o delicada, manteniendo el equilibrio hidrolípidico de la piel y protegiéndola De composición ligera, sin perfume, a base de extractos de aceites orgánicos de almendras dulces y de hueso de ciruela, que limpian y protegen la piel, incluso la más sensible También contiene glicerina, que ayuda a suavizar la piel aportando ligereza, y ácido láctico, que favorece la hidratación, la eliminación de células muertas y la renovación celular Su fórmula avanzada es vegana, natural, orgánica y sin perfume. Eficacia probada, tras 28 días de aplicación se produce un + 90% de confort para la piel y aporta un +82% de buenas propiedades limpiadoras Modo de empleo: Aplicar mañana y noche en el rostro, el cuello y el escote con las yemas de los dedos o con un algodón humedecido previamente. Aclarar con agua tibia o retirar con un algodón humedecido. Evitar el contorno de los ojos